Homilía lunes 17 de noviembre.
Evangelio según San Lucas: 18,35-43
El ciego recuperó la vista gracias a la constancia.
Barrientos tiene constancia. Nos invita a SEGUIR.
En vez de callarse (todos le pedían que se callara) pero el gritaba MÁS FUERTE.
Agarra la cruz. No se achica. Cuando viene más grande la cruz, se agranda el también. Pide más.
Ese grito termina bien. Jesús lo escucha y le da su petición.
Todos podemos ser Bartimeo pero nosotros nos cansamos de pedir, nos justificamos o simplemente dejamos de pedir o de luchar.
Que las dificultades sean un llamado a MÁS! No a menos..
Tengo dos opciones ante la tentación de abandonar:
1. Yo me achico y la tentación crece
2. Yo crezco y la tentación se achica.
Aunque sea muy chiquito, aunque sea un minuto y sea poco. Pero dá un paso adelante. Ese minuto que ganas, esa victoria te va a ayudar a MUCHO en el futuro.
Por la constancia, Bartimeo llegó a la meta.
¿Serás Bartimeo? ¿En que área de tu vida necesitas más constancia?
Tomate un momento para reflexionar esto en tu corazón…
Padre Iván Micalone.





